Guanajuato, Gto.- Una intervención promovida por una conocida marca refresquera en una zona considerada patrimonio cultural generó controversia al realizarse sin cumplir los criterios de conservación establecidos para este tipo de espacios históricos. La instalación modificó temporalmente el entorno protegido, lo que provocó inconformidad entre especialistas y ciudadanos.
Autoridades municipales confirmaron que la intervención no contaba con la autorización correspondiente, requisito obligatorio para cualquier acción dentro de áreas catalogadas por su valor histórico. La falta de permisos abrió un proceso de revisión para determinar el nivel de afectación y las medidas correctivas que deberán aplicarse.

El hecho reavivó la discusión sobre la fragilidad del patrimonio cultural y la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia para evitar que intervenciones comerciales o turísticas comprometan la integridad de espacios emblemáticos.
Fotografías Facebook
