León, Guanajuato.— La versión viral decía que vecinos de Las Trojes lincharon a un ladrón que había asaltado un puesto de hamburguesas. Pero testimonios difundidos por La Silla Rota revelan que el hecho no nació en la colonia.
Tres hombres habían cometido un robo en otra zona y eran perseguidos por sujetos ajenos a Las Trojes. La persecución terminó en la calle Juan Araujo, donde dos de los presuntos ladrones se ocultaron en un taller de maquila. Los agresores rompieron ventanas y los obligaron a huir por los techos hasta una segunda vivienda.
Ahí, según vecinos, hubo un conflicto interno entre los propios ladrones y uno fue expulsado. Ese hombre corrió hacia la calle Juan de la Serna, entró a una casa con la puerta abierta e intentó escapar por un tejabán que colapsó. Fue alcanzado y arrastrado afuera.
En la pendiente de Juan de la Serna ocurrió la golpiza fatal: varios sujetos lo atacaron con piedras y un casco, mientras ya no podía defenderse.
Los vecinos insisten en que no participaron; muchos se resguardaron y sólo presenciaron la violencia que llegó desde fuera. Incluso una joven entró en shock cuando los agresores destrozaron ventanas del taller.
Hoy, la colonia carga con un señalamiento que no le corresponde. El linchamiento no fue respuesta a un asalto local, sino el desenlace de una persecución ajena que terminó dentro de sus casas.
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