Guanajuato,  Guanajuato. – El estado de Guanajuato está de luto. Eduardo Noé García Morales, maestro originario de San Miguel de Allende, fue una de las víctimas mortales del trágico estallido de una pipa en Iztapalapa, ocurrido el pasado miércoles.

 

Con 55 años de edad, Eduardo Noé era un educador comprometido que había llevado su vocación fuera de su tierra natal. Radicaba en la Ciudad de México, donde trabajaba en dos planteles educativos: la Secundaria Técnica 53 “Adolfo López Mateos”, ubicada en Santa Cruz Meyehualco, Iztapalapa, y la Preparatoria 327 “Bicentenario de la Independencia de México”, en el Estado de México.

 

Fue justamente al salir de su primer turno, mientras se dirigía a su segunda escuela, que el maestro fue alcanzado por la explosión. Aunque fue trasladado con vida a un hospital, lamentablemente falleció horas después a causa de las graves lesiones.

 

Este jueves, autoridades del estado de Guanajuato confirmaron su identidad y comenzaron la búsqueda de sus familiares en San Miguel de Allende para notificarles oficialmente la trágica noticia.

 

Eduardo Noé García representa a muchos docentes guanajuatenses que, por amor a su profesión, cruzan fronteras estatales para formar a nuevas generaciones. Su historia es un recordatorio del valor de los maestros y del compromiso que los lleva, incluso, a dar la vida en el camino del servicio.